jueves, 2 de enero de 2014

Capítulo 66- ¿Un Partidito?
Narra Maya.
Al entrar en el apartamento de los empalagosos nos encontramos a los chicos riendo para un ataque mirando el ordenador. Despegaron la vista un momento para mirarnos y se rieron en toda nuestra cara.
- ¿Tenemos monos en la cara o algo así?
- No- estallaron otra vez en risas-.
- Lo que si tenéis es un millón de visitas en You tube- logró decir Dani entre tanta risa-.
- ¿Un millón de qué?- Clara y yo nos miramos alteradas-.
- EL BAILE DE LA PLAZA- dijimos a la vez con un rostro de terror-.
- Alejaros de ese ordenador- me tiré encima de ellos y Clara les quitó el portátil-.
Me levanté y me puse al lado de Clara para ver el vídeo, a las dos se nos quedó la boca abierta y los chicos ya no podían mas con su alma.
- Ay que me da-dijo Dani limpiándose unas lágrimas de la risa-.
Cuando se les paso el ataque de risa, se les pasó mas que nada porque Clara y yo nos sentamos en un sillón cada una con el móvil y cara de enfadadas, entonces se acercaron cada uno a su chica para intentar que se nos pasara el mosqueo.
- Venga cari no te enfades- me decía Dani de cuclillas acariciando mis piernas-.
- Si me enfado os habéis reído de nosotras-dije sin dejar de mirar el móvil-.
Me miraba con ojitos de pena,me quitó el móvil y se sentó encima de mí.
- Perdoname es que estabais tan monas bailando que...
- Que nada os habéis reido.
- Pégame si quieres pero no est..AH eso a dolido- le di una bofetada-.
- Ya estamos en paz.
Los otros dos pues como siempre, comiéndose la boca. 
- Pues yo quiero que nos lo repitáis a nosotros-dijo Edu haciendo uso de su grandes ideas-.
- Claro tened el pase vip para esta noche.
Edu extendió la mano y se llevó capón por parte de Clara.
- Edu tendréis vuestro baile especial cuando nos ganéis a un partido de baloncesto.
- ¿Quieres apostar?- me retó Dani-.
- Sabes que si.
- Pues ya está esta tarde a las cinco en la pista de baloncesto que hay a unas manzanas de aquí- dijo Clara dando palmas-.
- Ganaremos nosotros.
- ¿Y qué haréis si perdéis? ¿Baile sexy para nosotras?
- ¿No tendríamos bastante con haber perdido?
- No sería muy poco, tendríais que llevarnos de acampada cuando volvamos a Madrid.
- ¿Y dónde acampamos?¿En mitad del parque?
- Ah os buscáis la vida.
- Da igual Edu vamos a ganar, son unas patosas jugando a baloncesto.
- Eso ya se verá.
- Dani, tengo hambre.
- Edu, haz de comer.
- Acompañalo- le dije a Dani-.
- ¿Por qué yo?-se quejó-.
- Porque es tu compañero, además puede quemar la cocina.
Se levantó a regarñardientes y se fue a la cocina, me tumbé en el sofá que era mas grande y se estaba mas agustirrinín.
- Sabes que vamos a tener que repetir el maldito baile.
- Si, somos pésimas en deportes, pero por lo menos lo intentamos
- Vamos a perder- se hechó a reír-. Y yo que me quería ir de acampada- me reí a carcajadas-.
Era ridícula aquella escena y nuestra risa aumentó cuando apareció Dani con un delantal y Edu con un gorro de cocinero. Nos pusimos a comer y para nuestra gran sorpresa la comida estaba buena.
- Enhorabuena chicos esta bueno-les aplaudimos-.
- Bueno pues hasta esta tarde- dijo Clara dirigiendose a Edu-.
- ¿Cómo?- dijo este confuso-.
- Edu querido mío ahora somos rivales, la rubia se viene a mi casa.
- Efectivamente.
Clara cogió ropa limpia y nos fuimos a mi apartamento antes de  que les diera tiempo a decir palabra. Una vez en mi apartamento me vestí mientras Clara se duchaba. Me puse una camiseta roja de baloncesto de las de Dani que tenía el número diez detrás y me puse unos shorts negros debajo. Como la camiseta era muy grande para mi diminuto cuerpo me tuve que poner un top debajo porque si no se me vería todo el sujetador.  Entré en el baño al mismo tiempo que la rubia, no se si fue por pura casualidad pero ella llevaba una camiseta de Edu. Nos miramos extrañadas, era como si nos leyesemos la mente la una a la otra. Me hice una coleta para estar más cómoda y no con todo el pelo en la cara. La rubia y yo íbamos casi iguales la verdad. Tocaron al timbre era Dani que venía a por su ropa. Le abrió Clara porque según ella al ser la competencia me podría comprar a besos.
- Pasa, coge tu ropa y largate- daba miedo la chavala-.
- Socorro- dijo lloriqueando y mirandome-.
- Oh mi amor-Clara se sentó encima de mi estómago para que no me levantara-. Malvada.
- Mejor llámame la rubia que va a impedir que perdamos.
- Eso ya se verá. Poneros guapas para bailar eh- se escuchaba a Dani desde la habitación-. Bueno ya me voy adiós enana.
- Adiós churri- le mandé un beso con la mano-.
- Si no te largas te hecho a patadas.
Dani abrió los ojos y se fue. A las cuatro y media tocamos a la puerta de los chicos y Clara cogió su skate y el de Edu y nos fuimos nosotras.
- Cuidadito con los franceses.
- Será al revés-dicho esto nos largamos-.
Pillamos una pista de baloncesto y nos pusimos a calentar y a tirar tiros libres.
- No les ganamos ni en broma.
- Espera un momento...los chicos no han dicho que se puedan hacer trampas ¿no?
- ¿Qué quieres decir?
- Que cuando tengan la pelota nos tiremos encima de ellos a abrazarlos o cosas así- le dije con una risa malvada-.
- ¿Y se supone que las rubias somos las malas? Trato hecho tata vamos a ganarles a esos creídos- nos abrazamos contentas y los chicos llegaron-.
Nos pusimos a jugar, Dani tenía la pelota y me tiré a por el mientras Clara entretenía a Edu besandolo.
- Ah, ah, ¿qué haces niña? Eso es trampa.
- ¿Trampa?¿Clara tu has escuchado algo antes de que había normas?
- Umm creo que no.
Dani se quedó con cara de tonto y le quité el balón, rápidamente me dirigí a nuestra canasta y encesté la pelota. Clara y yo chocamos las manos y los chicos se nos quedaron mirando con cara de venganza. Volvieron a sacar ellos esta vez Clara se metió debajo de las piernas de Edu tirandose en plancha y quitandole el balón que me lo mandó. Edu la ayudaba a levantarse mientras yo atrapaba el balón y Dani me cogía por detrás para impedirme tirar, mala suerte para el que Clara estuviera otra vez de pie y me dio tiempo a pasarle el balón y peor para mí porque Edu le quitó el balón y encestó.
- Clara tía.
- Lo siento es que...
Sacamos nosotras, Dani vino a por mí y me robó el balón, trepé por su espalda hasta llegar a sus hombros, no me preguntéis como porque ni yo lo sé, (se ve que tengo genes de mono) me agarré y moví las piernas hasta darle al balón. Dani inclinó su cabeza hacia atrás y me miró, le hice una mueca diciendo es lo que hay y sonrió. No lo pude resistir y le besé. Cuando terminamos el beso me voló un balón, aún en los hombros de Dani(no miraba pa abajo que si no me daba algo)
- Si me acercas a mi canasta te doy otro beso y te hago feliz por la noche.
- ¿Me vas a bailar?
- Tu acercame a la canasta y ya veremos.
Se puso debajo del aro de la canasta y tiré la pelota quedandome enganchada en el aro, pero el mu jodio se quitó mis piernas de su cuello dejandome colgada del aro sin otro soporte.
- Daniel Fernández bájame de aquí.
- Di que me quieres.
- Te quiero pero bájame.
Me agarró de la cintura y bajé, le di una hostia por gracioso.
- Ya llevas dos en el mismo día.
- A la tercera premio Dani- se burlaron los otros dos-.
Terminamos el partido de forma medianamente "normal" es que esa palabra no encaja muy bien con nosotros. Al final ganamos nosotras, y claro la rubia y yo restregandoselo en la cara. 
- Si lo que vosotras digais pero también nos bailais.
- Eso ya se verá.
- Oh no morena tu y yo tenemos un trato- dijo Dani guiñandome un ojo-.
  FELIZ 2014!!! lectorcillos mios, bueno aquí tenéis lo prometido espero que os gusten los capis. Intentaré subir también mañana el 67 y me gustaría que me ayudarais porque no sé hasta que capitulo poner el final de la novela. Vosotros me decís. POR FA. Es para empezar a subir mi otra novela que tengo un trozito escrito jeje :) Muchos besitos, os quiero :D
Capítulo 65- Canta Te Digo.
Narra Maya
- ¿Qué pasa Clar? me estas asustando.
- Es que hace un mes que no me baja la regla y vomito muy a menudo. Ya sabes puede que esté...-la corté-.
- Estas preñá- dije susurrando para que nadie nos escuchara-.
- Iba a decir equivocada pero...-la volví a cortar-.
- Claro a eso venía el matasuegras en mi cara.
- Emm no, eso era solo por molestar como eres una marmota dormilona.
- Si si lo que tu digas ¿pero te has hecho la prueba?
- Pues no,por eso vengo.
- Yo de eso no tengo.
- Pues deberías, bien clarito lo dejó ayer la portera.
- Mira mira de esa ni me hables.
- Hola chicas-dijo Dani entrando en la cocina y dandome un beso en la mejilla-.
- Te he hechado de menos-se sentó a mi lado-.
- Por dios si solo ha tardado quince min..
- Le he hechado de menos HE DICHO.
- ¿Vas a acompañarme o qué?
- No me queda otra así que si.
- ¿Vais otra vez de compras?
Clara me hizo un gesto con los ojos para que no le dijera nada.
- Emm si algo parecido
- Secretos de chicas Dani. Te espero a las diez y media en mi apartamento.
- A sus órdenes mi capitana-me llevé la mano a la frente y le hice un saludo militar-.
Clara se fue y Dani me hizo un interrogatorio.
- Dani no seas pesado ¿si?
- Solo intento saber a donde va mi chi...-le corté besándolo-.
- Tenemos un ratito para los dos, hasta las diez y media.
Estaba sentada en sus piernas.
- Por favor chico rarito dime que en la cocina no.
- No, pero solo porque la ventana de los empalagosos esta enfrente y no me mola tener público.
- Déjame terminar de desayunar al menos.
Me metió una cucharada enorme de cereales en la boca y me movió la mandíbula.
- Ahora tragatelo- me lo tragué-. Buena chica.
- A la ducha rubio, hueles a sudor.
- ¿Ahorramos agua?
- Ya veo por donde vas.
Entre besos fogosos nos metimos en la ducha. Pero lo dejé con las ganas.
- Lávame el pelo.
- Soy un desastre.
- Tu hazlo,me fío de ti.
Nos sentamos en el suelo de la bañera,me quité la camiseta y me mojé el pelo. Dani estaba con las piernas abiertas y yo entre ellas de espaldas a el. Me lavó el pelo dulcemente. Notaba sus dedos acariciando toda mi cabeza,era algo muy relajante, cerré los ojos.
- Tienes el pelo mas bonito del mundo-me besó el cuello mientras yo acariciaba su nuca aún de espaldas-.
- Sabes que me descontrolo cuando haces eso-gemí del placer que me daba-.
- Y a mi me gusta cuando gimes en mi oído.
 Terminamos a comer y salimos de la ducha y me fui a vestir. Me puse un jersey a rayas marrón claro,azul marino y blanco con unos vaqueros claros. Me calcé las converse marrón claro y volví al baño para peinarme. Me puse un sombrero marrón claro y un pañuelo del mismo color. Entré en la cocina y me encontré a Dani con carita de cachorrito.
- No me mires así por favor que me muero de ternura.
- Pero es que me vas a dejar solo toda la mañana.
- Tienes a Edu-me senté en su regazo y el hizo una mueca-.
- Pero Edu no se puede comparar contigo-jugaba con unos mechones de mi pelo-.
- Lo siento pero es lo que hay, además aprovecha este tiempo con ellos no los vamos a ver hasta dentro de dos meses-le agarré los mofletes obligándolo a que sacara morritos, le di un beso de esquimal-.
- Sí que luego los hecho de menos y todo.
No nos dimos cuenta de que esos dos estaban asomados a la ventana de su cocina que comunicaba con la nuestra.
- Buenos días a vosotros también- saludó Edu-.
- Edu my friend- le dijo Dani disimulando-.
- Excusas baratas.
- Clara vamonos ya ¿no?
Le di un beso a mi Danielo y fui al apartamento de esos dos. Clara me estaba esperando y nos fuimos. Al llegar al portal volví a amenazar a la portera con la mirada, parece ser que ya tiene la boca cerrada en cuanto a mi.
- ¿Tan lejos esta la farmacia?-preguntó Clara después de un rato andando-. Si lo llego a saber me vengo con el skate
- Si no quieres que nos reconozca nadie si.
- Espera un momento- se sentó en el filo de mármol de una fuente y yo a su lado-.
- Llevarás dinero- buscó en su bolso y se le puso la cara pálida-. Ay dios.
- Jo es que se me ha olvidado el bolso.
- ¿Y cómo lo pagamos? ¿Nos ponemos a bailar en medio de la plaza?
- No estaría mal- se lo estaba pensando y todo-.
- Clara escuchame atentamente. No vamos a bailar , no- me levantó de donde estaba-.
- Oh si que lo haremos, como que me llamo Clara y mi hermano Juan.
- ¿ Y cómo piensas bailar sin música?
- Sabes cantar ¿no? Pues ala.
- Bueno...más o menos...¿y cual va a ser la "hucha" por así decirlo?
Me quitó el sombrero y lo colocó en el suelo.
- Ahora canta.
- ¿Qué canto?
- No sé, solo canta.
- ¿Pero qué cant? - me cortó-.
- QUE CANTES.
Me puse a cantar la primera canción que se me vino a la cabeza y empezamos a bailar. De pronto se formó un coro de personas a nuestro alrededor, parecían felices y todo. Clara y yo seguimos a lo nuestro hasta que terminé de cantar, la gente nos aplaudía, me acerqué al sombrero.
- Mi madre, Clara por una vez en tu vida has tenido una buena idea.
- ¿Cuánto hay?-dijo Clara sentandose en un banco para recuperar el aliento-.
- Cincuenta euros- dijo yo todo ilusionada-.
- Madre mía y eso que solo necesitabamos un poco.
Entramos en la farmacia y compramos varios test, la dependienta nos miró con una mala hostia impresionante.
- Bien pues ahora nos vamos a tu casita y me los hago allí ¿si?
- En mi casa está Dani y va a sospechar.
- Y en la mía Edu ¿quién va a sospechar más?
- Mi Danielo que es muy espavilao- me dio una ostia en mitad de la cabeza, pero el sombrero hizo que doliera menos-.
- Además estarán los dos juntos en mi apartamento, no soportan la soledad-suspiré, llevaba razón-.
- Vale, vamos anda.
Llegamos a casa y entramos silenciosamente por si acaso.
- Clara agachate- le susurré-.
- ¿Pa qué?
- Tu ventana esta ahí enfrente.
Era para habernos grabado, entramos en el baño y le di dos test de los que compramos.
- No mires eh marrana. 
- Tranquila, no iba a hacerlo.
- Eso dices ahora. Venga ya está.
- Joder que rápida.
- O tu muy lenta.
- Si- alcé las cejas-. Venga ¿que sale?- es que estaba de espaldas a ella y con una mano tapandome los ojos-.
- Ya te puedes girar eh. Pues mira, tu ya te lo has hecho ¿no? Pues dime.
- Clar...-silencio-.
- ¿Bueno o malo?
- Depende de por donde se mire.
- Entonces... ¿qué es?
- Clara estás...tonta estas- la abracé-.
- ¿No estoy embarazada?
- No.
- Uff menos mal que susto me as dao capulla- me devolvió el abrazo-. Me veía casandome con un vestido de ballena.
- Jajaja palurda, vamos con los chicos anda.
Al entrar en su apartamento no nos esperabamos para nada lo que vimos...













Capítulo 64- El Mimo y la Portera Odiosa
Narra Maya
Al llegar al portal nos cruzamos con mi vecina de abajo que me echó una mirada mortal.
- ¿Tanto te odian los vecinos?
- Qué va si ayer mismo estuvimos hablando, qué raro.
Seguimos como si nada y nos lo pasamos muy bien estando de compras. Nos volvimos a encontrar con otra vecina, esta no me desafió con la mirada pero si se echó a reír en mi cara.
- ¿Qué le pasa?
- ¿Todavía no te has enterado de lo que se dice de ti en el edificio?
- Pues no¿tan malo es?
- Digo si es malo, la portera os está poniendo verdes a ti y a tu chico- se marchó-.
Lo poco que quedaba de tarde Clara y yo estuvimos deanbulando por todas las tiendas que nos encontrábamos, paramos a tomar algo en un Starbucks mientras decíamos opciones de lo que estaría diciendo la portera perversa.
- Puede ser que diga que tienes unos amigos muy guapos que van a conquistar el mundo.
- Jajaja eso si que es un chiste, además no creo que la vecina de abajo me halla echado esa mirada por eso.
- Puede que piensen que soy espías secretos de los Estados Unidos y que..-la corté
- Clara no,deja de soñar la gente aquí es realista.
- Unos amargados lo que son todos.
- ¿Cómo estarán los chicos?
- Pobrecitos nos estarán echando de menos-suspiró la rubia-.
*En la otra parte de la ciudad*
Narra Dani
- GOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOL- grité-.
Al final les hice caso a las chicas y me fui al apartamento de los empalagosos, me encontré a Edu zappeando y como yo me había traído la pley volvimos a mi apartamento. Hice palomitas y nos pusimos a jugar. Como Edu es un rencoroso me tiró las pocas palomitas que quedaban por toda la cabeza en plan rebancha.
- La madre que te parió-me lancé sobre el-.
Justo aparecieron las chicas por la puerta cargadas de bolsas, Maya llevaba una cara de mosqueo que no podía con ella.
- Hola chicas-saludé desde la espalda de Edu, estaba subido a caballito-.
- Uy que careto ¿qué os ha pasado?
- La portera que es una gran hija de- Clara la cortó-.
- Madre mía que fuerte todo lo que va diciendo la loca esa-dijo mordiendose el labio inferior y moviendo la mano y sentandose en e sofá-.
- ¿Alguien nos va a explicar lo que ha pasado?-dijo Edu de los nervios-.
Narra Maya
Al llegar al portal no me lo pensé dos veces y me acerqué a la portería a ver lo que iba diciendo esa de mi y de Dani.
- Hola buenas, vengo a enterarme de que es lo que vas diciendo de mí y de mi novio.
- Yo nada mujer.
- Vale, llamo a la policía y te denuncio, así de fácil-saqué el móvil-.
- Pues es que hija mía eres una fresca.
- ¿Me estas llamando puta, vieja cotilla?
- Vamos a ver, la otra noche subí al apartamento que tenéis al lado y se oía a alguien gozar muy alto. ¿Qué quieres que piense?
Clara me agarró el brazo porque sabía que esa se iba a llevar una hostia de las grandes.
- Mira bonita en mi apartamento, hacemos lo que nos de la gana y si tu no tienes una vida te la busca pero no te metas en la mía.
 Subiendo las escaleras hasta el tercero(para mi desgracia no había ascensor) iba soltando cosas tan malas que era mejor no tenerlas en mente. Llegamos a  mi apartamento y nos encontramos a los chicos de forma rara, tampoco me paré a pensarlo. Clara se sentó en el sofá diciendo que todo era muy fuerte. Yo se lo conté a los chicos y Clara seguía como un disco rallado.
- Pero será- Clara le cortó a Dani-.
- Que fuerte, osea que vosotros tenéis pinchitos todas las noches. Que fuerte. Normal la mirada que te ha hechado antes la vecina.
- A esa lo que le pasa es que me tiene envidia.
- Osea que es verdad-salta Edu-.
- ¿A dónde nos vamos a cenar?-dijo Dani cambiando el tema, estaba rojísimo-.
- Yo quiero tomates cherris- dijo Edu riendose de él-.
- Podemos ir a ese sitio que fuimos el día que vino Fer.
- Buena idea- cogí mi bolso y salimos-.
Edu y Clara estaban en el sofá sentados se miraron y se levantaron.
- Improvisas muy bien Danielo.
Se rió, al llegar al portal le mandé una mirada mortal a la portera y Clara estalló en carcajadas. Nos fuimos a cenar y como no, Clara y su cámara sacandole fotos a cualquier cosa. Los chicos desaparecieron por un momento y nosotras nos perdimos porque Clara salió corriendo detrás de un mimo que estaba haciendo malabares delante de un estanque de patos.
- Miiiimooo foto for you.
-Clara estamos en París no en Seattle.
- Vaya por dios se ha ido.
- Yo creo que era un mimo estancado
- Claro estaba cerca de un estanque-nos reímos de la gran tontería que se nos ocurrió-.
- Bueno ¿Ahora qué?¿Me estás escuchando?
- Claro-siguió sacando fotos-.
- Nos hemos perdido. Clara-le grité-.
- Un batido.
- ¿Qué dices?
- Lo que he pedido-ella a lo suyo-.
- Anda ¿ese es Edu?
Aleluya, me parece que hasta los ángeles están cantando.
- No es Edu, por cierto ¿dónde están esos dos?
- Volvamos a donde estábamos antes.
Volvimos al mismo lugar y allí estaban los chicos con dos helados cada uno.
- No os podemos dejar solas eh.
- La rubia, que le chiflan los mimos y le ha dado por hacerle una foto.
- Pero no me ha dejado.
- ¿Pero niña como te va a dejar si le hablas en español y encima vas corriendo detrás de el? Porque es mimo que si no habría gritado como un loco.
- Si a mi también me gusta mucho el helado.
- Nada que pasa de mi.
- Yo no paso de ti- me dijo Dani besándome en la mejilla-.
- Que ricura eres- nos besamos dulcemente-.
- Eh vosotros manteniendo las distancias que la portera os está vigilando desde su rellano.
- Esa lo que es, es una- Dani me tapó la boca-.
- Niña sé educada-me dijo Edu como si el fuera un experto-.
Volvimos a casa y me quité los zapatos lanzandolos a cualquier lado. Una fue a parar justo por encima de la cabeza de Dani. Si es que se asoma al pasillo desde el baño cuando me quito los zapatos sabiendo el peligro.
- Casi muero por una bota voladora-dijo con los ojos abiertos como platos-.
- No te dejaría morir por una sola bota, te lanzaría la otra también.
- Que maja oye-me cogió de la cintura-.
El muy traidor me puso sobre su hombro y me quedé boca abajo.
- Mi venganza por el intento de asesinato.
- Tampoco se está tan mal desde aquí, por lo menos te veo el culo desde un ángulo diferente- dije todo feliz-.
- ¿Pero es que tu me miras el culo?-dijo incrédulo-.
- Hombre me gusta mas tocártelo que mirarlo, pero es que yo lo hago de forma disimulada no como tú cuando tengo escote.
- Porque resaltan -le di una palmada en el culo-.
- Esto es un buen culo y lo demás son tonterías.
- Pero ¿tu quien eres y que has hecho con la buena de mi novia?-me dejó en el suelo-.
- Me la he comio igual que a ti- le mordí el cuello pero sin hacerle daño-.
- ¿Quieres jugar?-me subí en su cintura y eso fue suficiente-.
A la mañana siguiente me despertó el timbre. Miré la hora las ocho y media, un sábado, el que me despertaba tenía que estar muy pero que muy mal de la cabeza. Me levanté y me puse la camiseta de Dani que anoche dejó esturreada por ahí al igual que el resto de la ropa. Fue en ese momento cuando escuché también el microondas y vi que no estaba dormido. Abrí la puerta y como no era Clarita.
- Buenos días- me sopló con un matasuegras en la cara-.
- Clara una cosilla.
- Dime tata.
- Me cago en el momento en el que tus padres decidieron tenerte.
- Tampoco será para tanto.
- Pero si hasta tu estás en pijama.
- Bueno tu en pijama no estas, vas disfrazada de Dani.
Me fui a la cocina seguida de la rubia. Entré yo primero y le cerré la puerta a ver a Dani con los calzones na mas.
- Rubia tu te esperas fuera que a mi novio no lo puedes ver así.
- Pero-le cerré la puerta de la cocina-.
- Te voy a multar por estar tan bueno y ser tan tu- me besó-.
- Buenos días reina- me piro a ponerme algo que te pones celosa de Clara.
Salí de la cocina.
- Tu, tápate los ojos en cero coma- me obedeció, supongo que no se quería asustar-.
Dani se fue para la habitación y nosotras nos metimos en la cocina a desayunar.
- Tu has venido para comerte mis magdalenas.
- En parte si.
- ¿Cómo que en parte sí, no has venido solo para desayunar?
- Verás Maya te tengo que decir algo....






martes, 31 de diciembre de 2013

Capítulo 63- ¡Sorpresa!
Narra Clara.
Yo ya me encontraba muchísimo mejor pero como me encanta vacilar a Edu pues fingía un poco, para variar mi madre me había dado una campanita irritante y cada vez que mi madre no estaba (que era muy a menudo) le daba por culo a Edu con la campana.
- Eduuuuu traeme agua-dije moviendo la campana-.
- ¿Pero a ti no te dolía mucho la garganta?-me pilló-.
- Y me duele dame el agua anda-bebí agua y me tapé con las mantas hasta la cabeza-.
- Wuojojo tu a mi no me engañas, maldita rubia- se tumbó encima de mí-.
- Ah enfermo mental que no puedo respirar-saqué la cabeza de las mantas y le di un azote en el culo-. LEVANTA.
Se nota que lo tengo bien enseñado porque se levantó.
- Solo me estabas vacilando.
- Chico listo-me levanté-. Y ahora fuera que me voy a vestir-le eché a patadas (literalmente)-.
- En la espinilla no cacho...- no le dejé terminar porque le cerré la puerta en las narices-.
Me vestí mientras lo escuchaba lloriquear. Me puse una sudadera finita de rayas verdes y blancas con unos vaqueros grises y unas converse verde claro. Cogí una mochila negra y las gafas de sol que me las puse en la cabeza. Abrí la puerta y me lo encontré con carilla de cachorrito abandonado pero al verme le cambió a una cara súper pervertida.
- Eh tranquilito morenazo que la rubia se va a peinar estos pelos de loca y nos vamos a El Retiro a pasear.
- La rubia manda.
Entré en el baño me lavé los dientes y me hice una coleta alta, me pillé el flequillo hacia un lado con una horquilla y chimpúm.
- Edu podríamos ir a...¿qué coño haces?-dije partiendome el culo de la risa-.
- Emm nada solo estaba...
- Estabas hablando con la tele- me descojonaba-. Y con Dora la exploradora- no podía con mi alma-.
- Vale ya ¿no?-sonrió-.
Esa sonrisa me recordó algo, no le había besado aún.
- Me debes algo.
Lo pilló a la primera y se acercó rodeó mi cintura y me acercó a el,me besó y al hacerlo me mordió el labio.
- ¡Tu madre!-me toqué el labio,tenía un poco de sangre-.
- Oye un respeto-mierda sus padres murieron cuando era pequeño-.
- Lo siento, no lo decía en serio-se rió de mi cara-.
- Era broma mujer, no pasa nada-me abrazó y me besó la cabeza-.
- Imbécil- me separé de el y negué con la cabeza-.
- Ojo rubia, no soy cualquier imbécil soy tu imbécil.
- Vamonos anda que se nos va la mañana.
- Tenemos que encargar las invitaciones de la boda y llevarlas y todo eso.
- Hostia puta, se me olvidaba, bueno pues hoy vamos y las encargamos.
Paseamos por El Retiro tan tranquilos, demasiado tranquilos.
- Nos faltan los enfermos de nuestros amigos.
- Si,se respira demasiada paz estando los dos solos.
- Y si..vamos a París a darles una sorpresita- dije  con cara malvada-.
 - Me gusta la idea-rió perversamente-. ¿Pero que ponemos de excusa?
- Las invitaciones. Vamos a encargarlas-le tiré del brazo y salimos corriendo-.
- Y las repartimos a todos los demás. A esos dos los dejamos para los últimos y ya.
- Mientras yo miro los tipos de invitaciones tu sacas los billetes de avión.
- Tu mandas rubia.
Después de todo eso fuimos a repartirlas invitaciones, primero fuimos a la casa de Edu que vivía con su abuela porque sus padres murieron en un accidente de coche cuando el era muy pequeño como dije antes. La abuela estaba mas contenta que nosotros y decía que le caía muy bien, yo me sonrojaba que amor de mujer cuanta energía para su edad. Después seguimos por la casa de mis abuelos, mis padres, los tíos y para terminar por los conocidos y primos. Martina y Fer ya se habían llevado la suya. Hicimos la maleta y nos fuimos a París. A la hora de comer ya habíamos llegado. Edu llevaba apuntada la dirección y cuando llegamos le pedimos a la portera la llave de su apartamento. Cuando llegaron se les quedó la boca abierta y como no yo con mi magnífica cámara capté el momento.
- Pero bueno ¿ni un abrazo?
Maya tiró la mochila al suelo y se tiró a abrazarme y Dani igual pero a Edu. La había echado mucho de menos era mi pequeña hermanita y habíamos estado mucho tiempo separadas.
- La madre que te parió hija de tu madre- se separó y fue a abrazar a Edu-.
Se miraron con unas caras graciosas.
- Morenaaaaazoooooo- abrió los brazos-.
- Enaaaaaanaaaa-se abrazaron-.
Dani y yo nos miramos con cara de WTF? 
- Bueno ya- Dani los separó y le hechó un mirada mortal a Edu-. Tu acabas de llegar y ya me quieres quitar a mi prometida.
- ¿Tu prometida?¿Pero si?-Maya asentía con la cabeza-.
- AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAH QUE SE CASAN- empezé a saltar en el sillón-. EDU SE CASAN-les apunté con el dedo-.
- Ya la habéis traumatizado y eso que solo acabamos de llegar.
- Ahora la tranquilizo yo, ya verás-se puso a buscar algo, yo seguía pillada saltando y gritando-.  Ajá aqui- cogió mi cámara-.
- Ni la toques manazas-del sillón salté hacia ella e inexplicablemente Edu me pilló en el aire-.
- ¿Veis? ya ha dejado de gritar.
- Menos mal porque los vecinos no han venido a quejarse de milagro.
- Oh no ha sido por eso.
- ¿Y entonces por qué?
- Porque vuestros vecinos somos nostros- dijo Edu to happy-.
La cara que puso Maya fue impresionante y hasta Dani se rió.
- Bueno pareja nos vamos a nuestro apartamento, luego hablamos.
- Si, oye una cosita rubia-dijo Maya alzando un dedo-.
- Tu dirás nana.
- Como vuelvas a tirarte a por mí estas muerta-dijo sonriendo ella sonriendo malvadamente y con ojos que daban miedo-.
Narra Maya.
Cuando se fueron esos dos pesados, que me había alegrado mucho verlos todo sea dicho, pero no quería que se enteraran de lo que me pasó.
- Dani prometeme que no les dirás nada a los chicos de mi transtorno alimenticio, ya estoy curada y no tienen por qué saberlo-dije mientras me terminaba de poner el pijama y entraba en el salón-.
- Vale si no quieres que les diga nada, no lo haré.
- Sabes que vamos a tener que llevarlos a cenar a algún sitio ¿no? Yo no pienso co...-me calló de la forma que más nos gustaba a los dos,un beso, dulce y lento-.
- No seas pesada¿si?
Asentí con la cabeza y seguimos con la batalla de lenguas en el sofá con el sobre mi y acariciando mis caderas. Era genial estar así, si por mí fuera me pasaría la vida así, pero no se notaba que esos dos habían venido y el timbre tenía que dar por culo un rato.
- Ya voy-grité desde el sofá-.
Dani se levanto y fui a abrir. Me encontré a Clarita con el monedero en la mano y al verme se le quitó la sonrisa y me miró
- ¿Que te ha echo este? Por dios vaya pelos- se llevó las manos a la cabeza-. y yo que quería que nos fueramos de tiendas.
- Ah pues espera me cambio y me arreglo. Son solo diez minutos.
- Siempre que dice diez minutos es media hora mínimo-le susurró Dani mientras yo entraba en la habitación,asomé la cabeza-.
- Te he oído.
Me quité el pijama y me puse una sudadera fina marrón con unos vaqueros, me peiné y me coloqué un gorro de lana marrón, me calcé una botas marrones y lista.
- Dani nos vamos de compras, te puedes quedar con el anormal de Edu.
- Eh que estoy delante.
- Por eso-le sonreí sacando los dientes-. Te quiero mucho-le besé-.
- Después seguimos con lo nuestro-me susurró en el oído-.
- Vamos pareja que las tiendas tienen unas horas para cerrar y quiero entrar en todas las posibles-dijo Clara separandonos-. Bueno adiós- me empujó hasta la puerta y cerró-.
Bajamos las escaleras tan tranquilas pero al llegar al portal...



Bueno aqui teneis el último capi (este ya es el definitivo :p) Disfrutad de este día que es el último de 2013.Ah y no me ignoreis con lo de los comentarios -_-" jeje. Muchos besos :D


miércoles, 25 de diciembre de 2013

Capítulo 62- Solo di que Sí.
Narra Maya
Allí estaba yo, mirando a la nada y pensando en todo. A Dani ya lo había perdido y ya intenté suicidarme una vez ¿Por qué no repetirlo? Pero esta que vez sea la definitiva, dejar de existir y que todo lo demás siga su curso. Al principio me extrañaran, pero a los dos meses ya ni se acordarán de mí. Estaba sentada en el borde de un muro desde donde se veía una buena parte de París, y si mirabas hacia abajo te daba un vértigo impresionante, sentada de frente al paisaje tan bonito, una voz me decía que no lo hiciera, que esta vez no me ayudaría nadie y que me iría para siempre. Cada vez estaba más indecisa. Al final ganó esa pequeña voz. No todo se había acabado,no. Entonces apareció el. Con lágrimas recorriendo su carita de niño bueno. Pero no me iba a volver a engañar.
- Maya...¿me dejas explicarte?- se sentó a mi lado pero mirando al lado opuesto-.
- No tienes que explicar nada. La puta esa te viola con la mirada y ya está.
- Pero déjame explicarte-dijo alzando un poco la voz y yo me levanté y me puse mirándole a los ojos-.
- ¿Qué me vas a explicar?¿Qué esa zorra te ha tirado los tejos y tu te has dejado? Mira no me des más razones para tirarme de la torre para abajo-me di la vuelta para irme pero me agarró del brazo-.
- Que me dejes explicarme ostia-me gritó-.
- Pues explicate- estabamos los dos llorando-. ¿Qué hacías con esa? EXPLICAMELO.
- Comprarte una cosa en la joyería en la que trabaja.
- Ya y yo me chupó el dedo. No me mientas más.
- Te estoy diciendo la verdad.
- ¿Y qué hacías en una joyería?
- Comprarte una cosa. Y te est..-le corté-.
- Que me lo digas-le grité-.
- QUE TE CASES CONMIGO HOSTIA-me gritó más fuerte-.
La vista se me nubló de lágrimas ¿cómo había sido tan tonta? Los celos me habían cegado por completo. Coño que si que me quería, capón pa mí.
- Estoy esperando una respuesta, histérica-dijo sacando una pequeña cajita negra que tenia un anillo de plata muy bonito-.
- No sé que decir me he portado fatal contigo,yo me lo merezco. Me he quedado muda, no sé que decir...
- Solo di que si-le besé dulcemente-.
- Te amo. Si si si si si y mil veces si. Dios, puedes pegarme por no confiar en ti-me pegó con la mano abierta en toda la frente-. Eh que lo decía en coña-me puso el anillo-.
- Bueno tu lo has pedido, y yo como soy un bien mandado pues te lo he dado.
- Vamonos a casa anda.
Nos fuimos a casa agarrados de las manos y haciéndonos mimitos. Pero al llegar a casa me esperaba otra bronca y en esta ocasión el rubio tenía toda la razón.
Narra Dani
En el camino a casa estuve pensando en como le diría a Maya que la vi vomitar en el baño. Estaba tirada en el sofá,vaga como ella sola. Que amor de chica. Encendí bueno intenté encender la chimenea mientras ella me decía que era un patoso.
- Pues hazlo tú lista.
- ¿Quieres apostar?
- Si la enciendes te beso.
- ¿Y si la enciendes tú?
- Entonces me besas.
Para mi sorpresa la encendió y para qué mentir lo hizo bastante rápido.
- Mi beso señorito Fernández- la besé y sonreí en su boca-.
Hize unas palomitas y dejé dos coca colas encima de la mesa.
- Maya vamos a hablar de un tema muy serio.
- Dani no vayamos a discutir otra vez anda-me senté a su lado-.
Aún tenia los ojos rojos, es que solo a mi se me ocurre hacer esto. Dani cabeza pensante. 
- No es discutir solo quiero que me escuches. 
- Esta bien,tu dirás-se cruzo de piernas en el sofá mirandome.
- Verás-suspiro- antes te he visto.
-Ya sé que me has visto, me has pedido matrimonio-rió con esa risa perfecta que solo ella tiene-. 
- Si eso ya lo se, pero me refiero antes de ...que yo te he visto pero tu a mi no. Cuando estabas en un bar. 
-Si estás insinuando que me has visto con Javi puedes estar tranquilo es gay- hizo un gesto con la mano-. 
- ¿Javi?¿Qué Javi? 
- El que va a clase de interpretación, bueno sigue contando que te quedas a medias. 
- Ah sí Javi- hice una pausa-. Bueno te he visto enfrente de un restaurante comiendo una hamburguesa. 
- ¿Y eso que tiene de raro?-se estaba poniendo un poco nerviosa-. 
- Hasta ahí nada ¿verdad?-asintió-. Pero luego resulta que también te he vito entrar en el baño. 
- ¿Has entrado al baño? 
- No solo eso, te he visto vomitar-le cogí las manos-. ¿Qué te pasa? ¿No estas bien contigo misma?
Otra vez esos ojos llorosos. No dijo nada solo me abrazó, yo le acariciaba su larga melena. Esto le iba a doler pero era lo mejor para ella. 
- Dani lo siento, perdoname, por favor-me decía-. 
- Yo no te tengo que perdonar nada mi amor-le besé la cabeza-.
- Si Dani, te he fallado. Yo no quería pero es que no me siento bien, estoy engordando y no me gusta esa idea.
- ¿Hace cuanto tiempo que te pasa eso?
- Verme gorda desde hace una semana o así- se separó de mí y le quité las lágrimas que caían por sus mejillas-. Y vomitar puede que tres días- le tembló el labio inferior y la abracé, lloraba en mi hombro-.
Nuestros cuerpos encajaban a la perfección como si estuvieran hechos a medida. No me había fallado solo que no me esperaba eso de ella. Es una chica 10, pero claro no es fácil mantenerse siempre así.
- Prometeme que dejarás de hacerlo.
Levantó la mirada que tenía escondida en mi pecho y hubo un silencio. Sus preciosos ojos me miraban vidriosos.
Narra Maya.
No dudé en la respuesta a su pregunta, porque yo quería dejar de hacerlo pero no sabía si podría.
- Por favor Maya, yo no sé que haría si te pierdo, no..no podría- empezó a llorar y le abracé como si fuera la última vez-.
- Prometido-le susurré en el oído-.
Sintió alivio con mi respuesta y lo noté. Aunque yo no fuera lo suficientemente fuerte el me iba a ayudar, lo sabía, lo tenía todo muy claro si no lo hacía por mí, lo haría por él. 
- Dani- me separé de el-.
- Dime mi amor.
- Te amo, te quiero y te necesito.
- Yo también ¿si no creerías que te habría pedido matrimonio?-reimos con su comentario-.
Siempre me hacía reír incluso cuando estamos enfadados o deprimidos, es el chico perfecto y no voy a dejarlo escapar.
Narra Dani
Los días pasaban y yo no me separaba de Maya para nada. 
- Me sigues hasta el baño rubio, ¿Qué quieres probar cosas nuevas?
- Por favor en el baño de la uni no. Jajaja.
- Nunca se sabe tu eres muy rarito.
- Pues anda que tú- la besé antes de que entrara-.
Estaba orgulloso de ella, ya no había vomitado más, volvía a tener el mismo color de piel de antes ya no estaba paliducha y apagada. Había vuelto a ser la Maya que yo conocía. Nuestro tutor nos llamó para quedarnos un tiempo después de clase. La verdad esta vez no habíamos hecho nada malo, o eso creo.
- Señor Fernández, señorita Maya.
- Hola Hipólito ¿qué hemos hecho ahora?
- Tienen la fama de graciosos ustedes en la clase-rió el profe y yo saqué una sonrisilla de pillín-. Bueno pero a pesar de eso son buenos estudiantes y por eso el director me ha dicho que pueden terminar el trimestre entero aquí en París totalmente gratis y que ya hablarán en el semestre siguiente. ¿Qué les parece?
Maya y yo nos miramos y volvimos a mirar a Hipólito.
- Por mí bien-dijo ella convencida de que pensabamos lo mismo-.
- Y por mí también.
- Pues ahora mismo se lo comunico al director. Al parecer voy a tener que soportarles durante otros dos meses-rió con risa malota que daba canguelo-.
Nos fuimos de allí y nos fuimos a casa. Donde nos esperaba otra sorpresa y esta quizás nos gustara mucho más. 

 Jelou gentecilla. Desearos una Happy Navidad a to la people jeje :) Bueno este es el último capi del año (creo) :( pero no temáis yo os daré un maratón de capítulos el dos de enero cosa así que subiré hasta el cap. 65 o 66 según como esté mi vagancia xD Bueno muchas gracias por esas visitas que os loveo mucho. A pasarlo bien esta Navidad. Y ya sabéis si me queréis decir que os parece el capítulo o la novela me lo decís por comentarios (tanto si os gusta como si no eh)
Besos Paola.



lunes, 23 de diciembre de 2013

Capítulo 61- No Te Vayas
Narra Martina.
Me llamaron de una universidad de Nueva York, no sabía que iba a hacer, por una parte estaba que estaría mejor formada y todo eso pero por otra estaba mi familia y Fer. Se lo conté a mi padre, el me decía que me fuera que sería lo mejor y bla, bla, bla. Llamé a Clara para quedar, pero ella estaba enferma y no podía salir de casa así que fui a visitarla. Como no allí también estaba el otro pesado.
- Clarita ¿cómo estas?
- Pues ahí voy, Edu traeme una jarra de agua que esta está vacía.
Edu bajó abajo y la sonrisa que Clara tenía se le borró de golpe y se puso seria.
- ¿Qué te ha pasado? Has llorado tus ojos te delatan,cuantame.
- Clara no sé que hacer, me han llamado de una universidad de Nueva York para estudiar allí-dije como pude, Clara me abrazó-.
- Tranquila, haz lo que creas mejor.
- Pero ¿Y Fer?¿Cómo se lo digo?
- Ya no hace falta-dijo Fer por detrás con un ramo de flores y Edu tras el-.
- Fer- fui a abrazarle, pero se giró y dandole un leve empujón a Edu se largó-.
Yo no dejé de llorar en toda la tarde y Clara me ofreció quedarme a dormir.
- Venga Marti a sido culpa mía que lo he llamado, quedate, por favor-dijo Clara haciendo un pucherito-.
- No Clar, me voy a casa, siento haber estado molestando todo el día.
- Tranquila si podemos aguantar a Maya y Dani podemos soportarte-dijo Edu animandome-.
- Avisa cuando tomes una decisión.
- Esta bien, pero primero tengo que hablar con Fer.
Pasé por casa de Fer y llamé, su madre me dijo que se había ido a visitar a Maya y Dani unos días. Genial, vamos. Se había ido para escapar de la realidad, en estos casos me parecía tan inmaduro y además estos días solo hemos estado discutiendo... Bah a la mierda todo me voy a buscarlo.
Narra Fer.
Descolgué el teléfono con un hilo de voz.
- ¿Quién?-nadie respondió-.
Colgué el teléfono,después de eso ya no pude dormir y salí a dar una vuelta sin importarme nada, total ya todo me daba igual. Otra vez el puto móvil lo cogí y le grité.
- ¿Qué coño quieres? Ten el valor de decir algo, si de verdad me quisieras se te habría ido la cabeza y estarías aquí. Y hablariamos de por qué te vas-colgué-.
- Si no fueras tan gilipollas te abrías dado cuenta de que estoy detrás de tí- dijo una voz desde atrás-.
- Pues soy gilipollas al parecer-me giré y la vi ahí con los ojos hinchados de llorar-.
- Puede que me valla un año entero a Estados Unidos-dijo fingiendo una sonrisa triste-.
- Y a mi lo único que se me ocurre es venir aquí, pues si, soy gilipollas.
- Yo no sabía que estabas ahí y...-empezó a llorar-. Yo te lo iba a decir de otra forma..pero...lo siento ¿vale?
- Que tu no tienes que pedirme perdón joder, que soy yo el que no te ha dejado explicarte- grité llorando-.
- Que me abraces coño-le hice caso y la abracé acto seguido la besé-.
- Vamos a casa de nuestros caseros.
Entramos sin hacer ningún ruido y la verdad me sorprendió que todavía se escucharan ruidos. Pero poco me importó porque al poco rato nosotros estabamos igual. No me enteré ni de que se hice de día.
Narra Maya
Vaya noche que habíamos pasado, dios mío estaba muerta. Me despertó un sonido raro que venía del cuarto de Fer.
- FER ¿QUÉ HACES TU CON TU VIDA?¿MARTINA SE VA Y TU LO PRIMERO QUE HACES ES TIRARTE A OTR..?¿Martina?-dije atónita al abrir la puerta de su habitación y encontrarme allí a Martina-.
Dani se descojonaba de mi cara y Martina se acercó a la puerta roja como un tomate y la cerró, normal estaba en bragas y con el jersey descolocado y de su pelo mejor no hablar.
- Rubio no te rías- dije cruzandome de brazos por ser tan mete patas-.
- Eh que no pasa nada- me abrazó y me besó la cabeza-. Es que quería la venganza por no dejarlo dormir.
- Vamos a desayunar travieso.
- ¿No te puedo comer a besos?
- Trato hecho, pero me haces el desayuno.
- Trato.
Al poco rato aparecieron Martina y Fer vestidos decentemente y estubimos hablando.
- ¿Entonces te vas a Nueva York?
- No, nos vamos-miró a Fer-.
- Pero solo este año.
- Me alegro por vosotros ¿cuando os vais?-dijo Dani curioso-.
- Mañana.
Escupí el agua que estaba bebiendo a modo aspersor y empecé a toser.
- ¡¿Mañana?!-dijmos al unísono-.
Asintieron con la cabeza, en ese momento me di cuenta de que habíamos crecido, ya no eramos los críos que formaron su propio grupo, eramos adultos.
- Lo siento chicos pero tenemos que volver a España.
- Tan pronto, jo, si no lleváis ni un día.
- Pero nos vamos mañana.
Nos abrazamos y a mediodía se fueron, me puse súper triste le iba a añorar muchísimo, encima no los vería en todo un año,se me iba a hacer eterno. Dani y yo nos sentamos en el sofá y nos pusimos a ver una peli. En los anuncios se fue al baño y su móvil empezó a sonar, era un mensaje de una chica de la uni.
- ¿Quién es esta?-dije hablando sola-.
Leí el mensaje que me mosqueó bastante, decía:
Rubio me gustaría repetir lo de ayer, a ver cuando le das la espalda a Maya y quedamos para terminar lo del otro día ;) 
Pero será zorra y este que pensará hacer. Mejor hago como que no se nada. Volvió del baño y miró el móvil y luego me miró a mi serio.
- ¿Me has cogido el móvil?
- ¿Para qué te iba a coger yo el móvil?
- No sé puede que estés celosa.
- ¿Tendría que estarlo de alguien acaso?
- No te enfades otra vez anda.
- Tengo que estar celosa, si no no me cambiarías de tema.
- Maya venga ya no te pongas histérica.
- No estoy histérica estoy muy calmada.
Me encerré en la habitación dando un portazo. Y me tiré en la cama a llorar. Otra vez me estaba haciendo dudar de lo nuestro. Yo le quería eso es obvio, pero yo nunca sabré lo que se le pasa por la cabeza al verme porque podrá decir todo lo que quiera pero eso solo son palabras, y las palabras se las lleva el viento. La puerta se abrió lentamente.
- ¿No vas a comer nada?
No le respondí, últimamente me estaba poniendo como una osa.
- Venga un poquito-se sentó a mi lado en la cama-.
- No, ve y dale a la pija rubia francesa, no te jode.
- Cabezota que ella no me importa.
- ¿Ah no?¿Y por qué coño antes de ayer te quedaste diez minutos después de clase?
- Para hacer una cosa.
- ¡Dani que me digas la verdad, coño!
- Que es la verdad, dios odio tus putos celos.
- Encima es mi culpa.
- Mira paso de esta conversación porque paso de discutir.
- Haz lo que te salga de los huevos, total siempre lo haces.
-¿Piensas eso?
Asentí con la cabeza pero en realidad lo dudaba. Salió de la habitación bastante enfadado, yo fui al baño. Vi mi reflejo en el espejo, estaba realmente mal, tenía los ojos rojos e hinchados de llorar, el poco maquillaje que llevaba lo tenía restregado por la cara y el pelo todo alborotado. Y para colmo me veía cada vez más y más gorda. No tuve otra y me puse a vomitar, estaba hecha un asco. Dani algún día dejaría de quererme si no lo había hecho ya y se iría con la francesita, porque ¿para que va a querer a una tía celosa y gorda como yo? Escuché un ruido y salí del baño. Mi móvil sonaba, era Clara, la verdad me vino genial le conté todo lo que me pasó, bueno todo no, lo de vomitar mejor que no. Me dijo que fuera a dar una vuelta por la torre Eiffel para despejarme, le hice caso, volví a entrar al baño me lavé la cara y me vestí con una camiseta blanca de tirantes que ponía "New York" y unos shorts morados con lentejuelas. Me calcé unos taconazos de infarto y salí de esa casa. Dani no estaba allí, al principio poco me importó para que mentir pero durante mi paseo solo deseaba encontralo.
Narra Dani.
Salí de casa y Edu me llamó,oportuno el como siempre.
- ¿Se lo has dicho ya cabeza pensante?
- No además acabamos de discutir.
- Uuuuyyy malo eso eh.
- ¿SI EDU, VENGA YA?
- Eh tío la ironía dejatela en París.
- Lo siento tío es que ha visto el mensaje de la chica de la joyería que dá la casualidad de que esta en nuestra clase y se cree que había quedado con ella y joder...
- Tranquilo ya verás como todo se soluciona.
- Gracias hermano.
- ¿ Y donde andas ahora?
- Enfrente de la torre Eiffel.
- Algún día iremos a visitaros ya sabes la obsesa de mi novia con las fotos.
- Si la conozco. Bueno chao.
- Adiós picha floja.
- Eh cabrón-me colgó-. 
Seguí andando sin rumbo hasta que la encontré. Estaba sola en un banco mirando a la nada. Últimamente no comía casi nada y me sorprendió verla comiendose una hamburguesa, estuve todo el tiempo observandola. Entró en un bar y la seguí allí se dirigió al baño. Iba a entrar ya que no había nadie dentro. Me metí en el baño de al lado donde ella estaba y la escuché vomitar. Espera un momento ¿estaba vomitando? Me asomé por encima y la ví metiendose los dedos en la garganta. Esa imagen me rompió el alma en mil pedazos. Dejó de vomitar y se apoyó en la pared mirando al suelo. Estaba llorando,no tardó mucho en estar así y salió fuera se lavó la cara y salió del baño. Yo me quedé en shock. Se estaba poniendo enferma y no me había dado cuenta, ¿Pero como soy tan gilipollas? ¡Dani joder que puede tener anorexia!¡Mueve el culo! Salí corriendo del baño y la busqué con la mirada. No estaba, se había ido, busqué por los alrededores y la encontré en una zona alta desde donde se veía perfectamente la torre. Si allí sería el lugar perfecto. Mi enfado se esfumó y lo único que sentía ahora era preocupación. Preocupación por perderla...



domingo, 22 de diciembre de 2013

Capítulo 60- Simplemente Mía.
Narra Dani.
París estaba bien la verdad pero añoraba a los chicos, un día llamaron a la puerta. Pensé que era Maya que como siempre era tan despistada se dejó las llaves en casa y hoy volvía un poco después porque el profe de música le dijo que se quedara media hora mas por reírse de una payasada mía. Total que al abrir la puerta el era el último al que me esperaba ver.
- ¿Fer? ¿Qué haces aquí?
- ¿Esa es la reacción que tienes al verme después de semana y media?
- Esto perdona pero pensé que eras Maya-me asomé mientras le abrazaba-. ¿Y Martina? Quiero un abrazo de oso suyo.
- Martina no ha venido-dijo con tono serio y apagado-.
Apareció Maya por detrás,pero no se dio cuenta de que Fer estaba allí porque iba mirando su móvil.
- Dani ya estoy aquí, Fer aparta no me dejas pasar-cerró la puerta de golpe-.
- Maya siempre enganchada.
- Ahí Fer no me regañes que estoy echando mucho de menos a todos y estoy dep.. FER -gritó de alegría-.
- Hola pequeñaja- la abrazó-.
- Jo cuanto os he hechado de menos-se apartó de sus brazos y buscó con los ojos a Martina-. ¿Y la rubia?
- No se encontraba bien y no ha podido venir.
- Que le vamos a hacer. Ven que te tenemos que enseñar lo poco que hemos visto.
- Mañana si eso, estoy agotado.
- Lo que quieras Fernandito, nosotros nos vamos a comer fuera ¿vienes?
-¿Vamos a comer fuera?
- Mesa para dos en un sitio muy especial.
- Ay espera a que me cambie.
- Así vas perfecta.
- Bah no pasa nada si voy contigo que eres genial las miradas son para ti.
- Os dejo solos eh.
Maya se sonrojó, pero que mona. Nos fuimos a comer al restaurante, me daba apuro dejar a Fer solo pero como es tan cabezón ni caso. Tenía pensada hacer una cosa pero lo dejaría mejor para otro momento. Pedimos un plato de espaguetis para dos.
- Vamos a hacer la típica escenita de siempre a la Dama y el vagabundo-dijo riendose.
- Va ha ser difícil pillar el mismo espagueti.
- Yo tengo una solución más rápida si quieres claro.
- Claro que quiero sab..-me interrumpió besandome-.
- La venganza se sirve en un plato frío.
- Para calientes los espaguetis,como queman.
- Tonto- Me tiró un trozo de servilleta-.
- ¿Quieres guerra?-dije pícaro-.
- Puede quién sabe, pero aquí no.
- ¿Por qué?
- Umm no sé estamos enfrente de la torre Eiffel, demasiados testigos por si mueres de agotamiento.
- Eres cruel, muy cruel.
- Pero te amo.
- Y yo a tí mucho más- nos fundimos en un tierno beso-.
Maya cogió un espagueti que parecía infinito.
- ¿Este espagueti no se acaba nunca o qué?
- Para mí que esto de los espaguetis tiene truco, ese se supone que lo tenía que haber cogido yo también.
- A claro con razón.
Volvimos a casa después de dar un paseo agarrados de la mano. Me daba pena el pobre Fer se le veía deprimido y creo que la razón por la que había venido no era solo para darnos una sorpresa...
Narra Maya.
Volvimos a casa a las cinco o así y no encontramos a Fer, no me preocupé porque vi que dejó una carta en la nevera de que volvería mas tarde.
- Tenemos tiempo para portarnos mal pequeña-dijo Dani cogiendome por detrás-.
- Estas mas revoltoso que Viral,por cierto dice Marta que el otro día le mordió la cortina.
- Eso-beso en el cuello-. Es porque no le dan de comer-otro beso-.
- Otro beso de esos y no soy consciente de mis actos-suena el timbre-.
- Ya voy yo-dijo pero antes de salir de la cocina me agarró el culo-.
-Fer ¿dóde habías ido? 
- A pasear por ver París un poco nada más. Voy a dormirme un rato.
- Pero espera a que cenemos.
- Vosotros lo que queréis es que os haga la cena.
- También- dije sonriendo, pero Fer al parecer no estaba de ánimos-.
Cenamos en paz y armonía, vale no, pero no hicimos guerra de comida como otras veces. Mas que nada porque si se ensuciaba algo iban a ser ellos los que lo limpiaran. Fer se fué a un cuarto apartado que había para los invitados y yo me quedé en la cocina fregando los platos, cuando apareció Dani por detrás.
- Tenemos que terminar lo que hemos empezado.
- ¿Y qué habíamos empezado?
- Tienes memoria de pez.
- Pues refrescamelo- me miró con ojos saltones-. No pienses mal mente sucia.
Me subió a la encimera, pero mira que le gusta lo raro este chico.
- Por favor te pido que en el fregadero no-dije riendo-.
- Pues contra la pared.
- Y si vamos a lo sano, para algo existen unas cosas llamadas ca-mas- dije lentamente-.
- Eh que tonto no soy- contra la pared-.
Estabamos besándonos y Dani se quitó la camiseta y seguimos besándonos intesamente hasta que Fer apareció.
- Esto...yo venía a ver que pasaba se oían golpes y esta todo apagado, pero ya veo que erais vosotros. Me vuelvo a la cama.
- B-Buenas noches F -dije sonrojada-.
- Hasta mañana.
Nos fuimos a dormir, como yo soy yo y yo soy especial de naturaleza pues no podía dormirmenos mal que al día siguiente era sábado y podría dormir en paz. Total que en el silencio de la noche solo escuchaba la respiración de Dani, pero no solo eso me pareció escuchar unos sollozos. Me puse a pensar. Fer. Sabía que le había pasado algo. Moví a Dani dulcemente pero como es un tronco para dormir pues ni se inmutó. Después de un rato se despertó.
- Oso dormilón.
- ¿Qué querías? O me vuelvo a dormir.
- Fer llora. Escucha.
Nos acercamos a su habitación de puntillas y lo oímos llorar. Llamé a la puerta y paró, la abrí lentamente y lo vi ahí tirado en el suelo con los ojos rojos como tates cherris de llorar. Mi impulso fue abrazarlo.
- Yo sé que no has venido para darnos una sorpresa.
- Cuentanoslo todo Fer -dijo Dani serio-.
- Pasad y sentaros.
Nos sentamos en el borde de la cama y el se quedó de pie frente a nosotros. Pegó su espalda a la pared y se dejó caer hasta sentarse en el suelo frío. 
- Se va...para siempre...y no puedo hacer nada por impedirlo- miles de lágrimas caían por sus mejillas-.
- Fer ¿Que dices? ¿Quien se va?-dije alterada-.
- Martina.
- ¿Que dices? Martinita no se va.
- Si se va. Le han ofrecido una beca en no se que universidad de Nueva York y la voy a perder. Para siempre-empezó a llorar fuertemente-.
- Yo no...no sabía nada...- me quedé sin palabras-.
- Soy un idiota,los últimos días que podía pasar con ella los paso peleando. Quiero morirme me duele demasiado.
-Eh escuchame- me senté a su lado y le levante la barbilla-. Nadie se va a ir a ningún sitio.
- Pero... ¿y si lo mejor es que nos separemos? Para siempre.
- Nada es para siempre-dijo Dani desde atrás-.
- ¿Pero bueno os poneis negativos los dos? Si eso os cuelgo la soga alrededor del cuello.
- No es eso cari es que...
- Nada, ¿estas insinuando que lo nuestro no será para siempre?
- NO solo lo decía por animarle.
- Gracias chicos mañana lo hablamos mas tranquilos.
Me dio un beso en la mejilla y a Dani un abrazo. En nuestra habitación no me podía dormir y por lo visto Dani tampoco. Estaba de espaldas a el y el mirando al techo. Yo lloraba en silencio. En el fondo sabía que Martina quería aceptar esa propuesta y que lo mejor para ella sería aceptarla, pero no era solo lo de Martina lo que me tenía así, me molestó bastante eso que dijo Dani de que nada es para siempre, entonces ¿lo nuestro que era?¿Un juego para él?
- ¿Estás enfadada?
- No- respondí secamente, no quería que me escuchara con la voz quebrada por las lágrimas-.
- Estas enfadada y encima estas llorando.
- No estoy enfadada y es que se me ha metido una pestaña en el ojo.
- Y yo soy spiderman, cuaidao mañana al despertarte con la telaraña de la puerta. No enserio mientes fatal. ¿Es por lo que he dicho o por lo de Martina?
- Las dos -respondí poniendome boca abajo-.
- Ya..la diferencia es que por lo de Martina estas triste y por lo que he dicho enfadada.
No respondí por lo menos se había dado cuenta solo.
- Pero no lo he dicho en ese sentido, en el que tu piensas, claro que pienso que hay cosas que pueden ser para siempre como-no le dejé terminar-.
Me giré bruscamente hacía el y me puse cara a cara con el.
- ¿Como qué? Con esa frase me has hecho pensar que lo nuestro es solo un juego y que el mejor día te olvidaras de mí como si nada-dije llorando aún-.
- ¿Si lo nuestro fuera un juego me dolería tanto esta conversación y estaría deseando besarte histérica? Si me dejas acabar iba a ponernos de ejemplo, pero como siempre pasa igual- acercó su cara a la mía-.
- ¿Cómo que siempre pasa igual?
- Que yo te corto a ti o tu a mí. Pero no de esta manera
- Pues a mi me gusta mas la otra forma- me encaré con el, estabamos de rodillas en la cama uno frente a otro-. Capullo.
Estabamos gritando y como no, Fer se enteró.
- Daaaniiii besala ya coñooo que quiero dormir.
- ¿Vas a hacerle caso o vas a seguir con tu lógica de que nad..-me cortó pero tumbandome en la cama y besandome-.
- Así si coño.
- Calla y hazme el amor- le volví a besar intensamente y pasando mis piernas por su cintura para acercarlo a mí-.
Narra Fer.
Me relajé un poco después de hablar con esos dos, pero Maya se fue enfadada con el Danielo mete patas. Al rato cuando me iba a dormir los escucho discutir. Genial vamos, yo deprimido y ellos enfadados, todo muy oc. No pude envitar gritarles.
- Daaaniiii besala ya coñooo que quiero dormir- me quedé tan ancho y dí una hostia en la pared-.
Al rato escuché otro golpe en la pared, pero creo que no fue la venganza por el golpe anterior, mas que nada porque escuchaba a Maya gemir bastante alto. Me volví a acordar de Martina, pero no esta vez no lloraré,dije antes de echar un océano por los ojos. Me tranquilicé y me reí al seguir oyendo a esos dos dandole al tema. Dani tenía bastante fondo y la otra aunque fuera por cabezonada le seguía el juego al otro personaje. Total que son tal para cual. Mi móvil sonó. Martina. Descolgué el teléfono, pero no sabía que eso a la larga me dolería tanto...